Saltar al contenido

Una energía que no se agota

Yessica Gómez Giraldo
Yessica Gómez Giraldo

En un mundo donde los efectos del cambio climático son cada vez más evidentes, la fe se convierte en una fuente inagotable que impulsa a la acción. Creer en un mañana mejor exige decisiones responsables en el presente, con la convicción de que cada acción —desde el consumo consciente hasta la preservación de los recursos naturales— es una semilla de esperanza para el cuidado de la Casa común.

El compromiso de la misión Salesiana con la preservación de la creación de Dios encuentra inspiración en las palabras del Papa Francisco, quien en su encíclica Laudato Si' enfatiza que “decir ‘Creación’ es más que decir naturaleza, porque implica un proyecto de amor de Dios, donde cada criatura tiene un valor y un significado” (LS 76). Esta visión refuerza la convicción de que el cuidado del medioambiente es una expresión concreta de esperanza y amor hacia las generaciones futuras.

En coherencia con este mensaje, la conferencia salesiana “Energía para siempre” realizada en Roma, estableció desde el 2019 el uso de energías verdes, limpias y renovables como una prioridad, para reducir la contaminación y reducir la crisis ambiental. En consecuencia, el Capítulo General 28 de los Salesianos adoptó la meta de que, para 2032, todas las Inspectorías Salesianas del mundo operen al 100% con energías renovables. Este compromiso, denominado Acompañando a los jóvenes hacia un futuro sostenible, 1 ha sido un eje central en la transición ecológica de la congregación.

En el ámbito local, la Inspectoría San Luis Beltrán reafirmó su compromiso con la sostenibilidad en el Capítulo Inspectorial 21, incorporando la protección del medioambiente como una de las Opciones Centrales en su Proyecto Orgánico Inspectorial para el sexenio 2021-2026.2 Dentro de sus objetivos estratégicos, se estableció un enfoque en la Sostenibilidad y Significatividad, con la meta de implementar controles que garanticen la conservación de los recursos naturales de acuerdo con los impactos identificados.

Como parte de esta apuesta, se ha promovido la transición hacia energías renovables, priorizando la energía solar fotovoltaica en sus obras educativas pastorales. Un ejemplo destacado es la Obra Ciudad Don Bosco de Medellín, que con el apoyo de Don Bosco Jugendhilfe Weltweit de Suiza, se convirtió en 2022 en la primera institución salesiana en Colombia en recibir la certificación de Carbono Neutral otorgada por el Icontec. Este hito inicial, junto con la implementación de un Sistema de Gestión Ambiental certificado bajo la norma ISO 14001:2015 3, ha permitido expandir el proyecto con la instalación de nuevas plantas solares en el Colegio Santo Domingo Savio de La Ceja y la Institución Educativa Don Bosco de Popayán, con el respaldo de Don Bosco Mondo de Alemania.

Finalmente, el compromiso con la sostenibilidad continúa fortaleciéndose con la ejecución de nuevos proyectos solares que ampliarán aún más su impacto ambiental positivo. Próximamente, entrarán en operación las plantas solares del Instituto Pedro Justo Berrío de Medellín y el Centro de Capacitación Don Bosco de Cali, que comenzarán a generar energía limpia para sus comunidades. Y de forma paralela, se encuentran en planificación nuevas iniciativas que permitirán extender este modelo sostenible a otras obras. Este esfuerzo integral reafirma la determinación de la Inspectoría de avanzar hacia un futuro sustentable, promoviendo la educación ecológica en los jóvenes y formando ciudadanos responsables con su entorno, en una apuesta continua por sembrar esperanza, construir futuro y animar actos de amor por la creación.

Captura de pantalla 2025-09-16 a la(s) 9.42.10 p.m.Referencias:

1 CG28, Acompañando a los jóvenes hacia un futuro sostenible No.8 Propuesta.

2 Proyecto Orgánico Inspectorial POI 2021-2026, No. Campos de acción prioritarios, 4.5. Política Integrada de la Inspectoría.

3 NTC – ISO 14001 Sistemas de Gestión Ambiental

 

 

Compartir esta publicación